Carta del presidente
Queridos amigos
La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) es la voz principal de un sector determinante para el presente y el futuro de España, que está siendo una referencia indiscutible en el panorama político, mediático o empresarial, y que representa a una actividad que exhibe todos sus datos al alza. Respecto a la afiliación de trabajadores, finalizó 2024 con un incremento de dos puntos porcentuales sobre 2023; respecto a la duración de los contratos, más del noventa por ciento son de carácter indefinido.
Lograr el posicionamiento que actualmente ocupa CNC es un auténtico hito obtenido a partir de un esfuerzo conjunto -vuestro esfuerzo- propulsado por las verdaderas protagonistas de la creación de empleo y de riqueza: las empresas que conforman este tejido productivo, por las que ya están pasando siete de cada diez euros de los fondos europeos que España seguirá recibiendo hasta 2026, y cuya prórroga se está discutiendo en las instituciones comunitarias y que deben servir para apuntalar a la UE en un mundo cada día más competitivo, pero también incierto. Vivimos con incertidumbre a nivel global, con una resurrección del proteccionismo que obliga a España y a Europa a transformarse.
Y ahí, con vuestra contribución, es donde levanta la mirada la construcción. En la reivindicación de lo que nos une. Por eso, en primer lugar, debo solicitar unidad sectorial ante el complejo mundo que exige a Europa, cada vez más, ser una región competitiva a nivel global. Personalmente creo que debemos seguir las recomendaciones del ex presidente del Banco Central Europeo, con su Plan Draghi, que plantea una inversión incluso mayor de la que suponen los fondos Next Generation EU. Si la UE quiere competir con actores como EE UU o China, necesita inversión público-privada. Inversión para transformar.
Nos unen más causas. Por ejemplo, recordad que recientemente, desde CNC se ha denunciado el abuso en la contratación de medios propios por parte de las distintas Administraciones Públicas en España, que está quebrando la libre competencia empresarial y reduciendo notablemente el número de empresas que concurren a las licitaciones. Una pelea que tenemos que dar porque supone una seria amenaza para la ya de por sí mala salud que padece la contratación pública. En un momento, además, marcado por la necesidad de ejecutar a tiempo los fondos europeos.


Veámoslo con algunos datos: según el informe encargado por CNC a AEI, los encargos de las AAPP a medios propios han disparado su número desde 1.888 en 2021 hasta 3.689 en 2023; así como su importe, que se ha incrementado en un 142%, desde los 1.628 millones de euros en 2021 hasta los casi 4.000 millones en 2023.
Ese abuso queda reflejado en el elevado grado de concentración de las encomiendas en unos pocos medios propios. En concreto, 10 entidades instrumentales al servicio de la Administración concentraron en 2023 casi el 65% de los encargos formalizados ese año, y durante el que entre sólo dos empresas públicas estatales coparon más del 38% de los encargos formalizados. Una razón por la cual nos hemos dirigido a Bruselas para denunciar el excesivo recurso de la Administración al encargo a medios propios, en la práctica un detonante para que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) recabara datos y pusiese su atención en esta práctica.
Pero CNC no sólo es denuncia. También es propuesta. En este último asunto, desde hace meses, y a la vista de los problemas que genera el actual sistema de clasificación empresarial -tanto a las grandes constructoras como a las pymes- al complicar el acceso a las licitaciones de las obras públicas, venimos abogando por un modelo de clasificación que no dificulte el acceso de las empresas a la contratación de obras. En concreto, dadas las restricciones que implican para las empresas clasificadas la exigencia a ultranza de acreditación de la posesión de medios personales y materiales, hemos solicitado un compromiso a la Junta Consultiva de Contratación del Estado para limitar, o ponderar adecuadamente con la experiencia en ejecución de obras, esta exigencia. Con una prioridad: volver al texto anterior a 2015 de la Ley de Contratos del Sector Público, en el que se ponía el centro de la solvencia de las empresas en su experiencia, y no casi en exclusividad en la disposición de los medios, como sucede ahora.
CNC es el principal interlocutor social contra otros abusos o irregularidades. Hablamos de iniciativas unilaterales como la reducción de la jornada laboral pactada entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos que, además de que puede mermar sensiblemente el salario de los trabajadores, supone un ataque en toda regla contra la negociación colectiva y el potencial de productividad de un sector que es líder a nivel mundial.
Ya hemos alertado de que estas medidas pueden ralentizar la actividad constructora y agravar problemas enquistados como el de la vivienda. Sabemos que los empresarios no deben mejorar la competitividad a base de rebajar salarios y jornadas, pero también sabemos que estas medidas pueden cronificar nuestra baja productividad en comparación con las economías de la UE o el aumento de los costes laborales y su correspondiente reflejo en la creación de empleo.
Tenemos esperanza en que la precariedad parlamentaria del Gobierno de coalición dirija esta medida al fracaso cuando se vote en el Congreso de los Diputados. Y desde CNC trabajaremos para que así sea. No sólo para enterrar dicha reducción, sino para ampliar el límite de horas extraordinarias a través de la negociación colectiva para equiparar la media a la de la UE. Ya le hemos indicado al Gobierno que debería fijarse en el techo de horas extraordinarias desarrollado en el resto de Europa, donde sólo España y Finlandia establecen el límite en 80 horas anuales. En países como Italia o Francia los umbrales están en 250 y 220 horas extra anuales, respectivamente, ampliables por negociación colectiva; mientras que en Dinamarca, Estonia o Reino Unido no existe un límite específico. Por su parte, la Directiva 2003/88/CE marca un máximo de 48 horas semanales extraordinarias, es decir, es mucho más laxo que el de la normativa española.
Y qué decir del problema de acceso a la vivienda, donde CNC se posiciona claramente. Estamos ante uno de los mayores desafíos que tenemos que encarar. Y en nuestras manos está, en vuestras manos, construir las viviendas que necesitamos en momentos tan tensionados como el actual por la sobresaliente brecha entre las viviendas que se construyen y los nuevos hogares que se crean. Porque la construcción, con muy poco y si nos lo permiten, es capaz de mucho. Porque la construcción, si nos dejan, puede con todo.
Ya hemos señalado que desde una gran empresa pública no se resolverán los problemas de vivienda que arrastra España, encabezados mayoritariamente por la escasez de oferta y la inseguridad jurídica. Creemos que falla el diagnóstico si simplemente se quiere crear una gran empresa pública para construir y gestionar vivienda pública sin tener en cuenta los posibles efectos colaterales de otorgarle labores de este tipo, que ejecuta más ágilmente el tejido productivo a través de figuras de colaboración público privada.
"Seguiremos trabajando para consolidar la construcción como un sector líder, pionero y dinámico, moderno y de futuro."
Desde CNC hemos destacado que en España hay empresas sobradamente capacitadas para levantar las 220.000 viviendas anuales que, a nuestro juicio, serían necesarias urgentemente para empezar a aliviar los problemas del mercado y poder alcanzar la velocidad de crucero de 150.000. Esa es la meta.
¿Cómo conseguirlo? A través de varias vías. Entre ellas, simplificar el complejo ordenamiento jurídico que recae sobre ayuntamientos y comunidades autónomas, ajustar aspectos controvertidos de la Ley de Vivienda, abordar la complejidad y lentitud de la Ley de Arrendamientos Urbanos y procesos o desatascar la malograda Ley del Suelo, que ya se ha ido al traste dos veces en estos últimos meses y cuya aprobación debería ser una prioridad parlamentaria.
En las propuestas que tanto Gobierno como PP han hecho en torno a la Ley del Suelo hay más similitudes que discrepancias. Así se lo hemos hecho saber a unos y otros, a quienes hemos solicitado luces largas para lograr un pacto de Estado para desbloquear esta ley como primer paso para empezar a plantear soluciones a la que ya es la principal preocupación de los españoles.
Consideramos positivo que la vivienda haya pasado a protagonizar la agenda política y el debate público, pero necesitamos soluciones urgentes, eficaces y reales alejadas del ruido político y de la aritmética electoral. Necesitamos huir de la refriega en los debates parlamentarios y lograr grandes acuerdos de Estado ante el principal reto del país. Reto, no lo duden, ante el que el sector de la construcción se ha postulado como el mejor aliado para afrontarlo.
Así llevamos cuatro años.
Cuatro años trabajando para prestigiar la imagen de nuestro sector y consolidarlo como eje de la transformación y modernización de España. Apostando seriamente por la formación y cualificación de los trabajadores para acelerar en las obras el uso de la tecnología y de las últimas técnicas constructivas, sin olvidarnos en ningún momento de la sostenibilidad y competitividad de las empresas. Fomentando el uso de modernos materiales en el diseño y ejecución de nuestros trabajos, la industrialización o la extraordinariamente evolucionada maquinaria en nuestras obras. Llamando la atención en la necesaria conservación, explotación y mantenimiento de nuestras infraestructuras y viviendas.
Cuatro años elaborando informes inéditos sobre el impacto que tuvo la inflación post-covid en los materiales y la energía. Reivindicando -y consiguiendo- tres Reales Decretos-ley de revisión extraordinaria de precios para ayudar al reequilibrio económico de los contratos, que se mantuvieron un año en vigor, y que ayudaron a aliviar las cuentas de resultados de muchas de nuestras empresas. Señalando las licitaciones desiertas más relevantes. Mejorando en muchos aspectos cuestiones de la enferma contratación pública o de la clasificación. Planteando un Plan de Choque que involucre a la Fundación Laboral de la Construcción para cubrir la falta de trabajadores y ser un sector más igualitario, inclusivo y rejuvenecido…
Cuatro años en la obra para ser pioneros, como muestra nuestro VII Convenio General, que incluye el primer Plan de Pensiones de Empleo Simplificado Sectorial en España -siendo ya líderes en número de partícipes- o en la regulación, dentro de una actividad como la construcción, del trabajo en condiciones climáticas extremas.

Pedro Fernández Alén

Presidente de la Construcción (CNC)
Nuestras webs
A continuación os dejamos las webs de algunos de los proyectos en los que estamos embarcados. Estas iniciativas son una manifestación del compromiso de la CNC con la innovación y la excelencia en el sector de la construcción.